Black Ivory y Kopi Luwak

Uno se produce en Tailandia con la ayuda de elefantes y el otro nació en Indonesia gracias a las civetas. En el Día Internacional del Café recorremos la historia del Black Ivory Coffee y el Kopi Luwak, dos de los cafés más raros, exclusivos y polémicos del planeta.


Una taza de café puede costar un par de dólares. O cinco. Quizás diez si se trata de una cafetería de especialidad en alguna de las grandes capitales del mundo. Pero hay experiencias cafeteras capaces de llevar esa cifra a otro nivel.

Este 1 de octubre, Día Internacional del Café, es una buena excusa para conocer dos productos que han convertido algo tan cotidiano como beber una taza de café en una auténtica experiencia de lujo: el Black Ivory Coffee de Tailandia y el Kopi Luwak de Indonesia.

Ambos tienen algo muy particular en común. Antes de llegar a la taza, los granos pasan por el sistema digestivo de un animal.

Sí, tal como suena.

En un caso intervienen elefantes; en el otro, pequeños mamíferos conocidos como civetas. El proceso de fermentación que ocurre durante la digestión modifica las características de los granos y ha dado origen a dos de los cafés más curiosos —y caros— que puede encontrar un viajero.

Black Ivory Coffee: el exclusivo café de elefante de Tailandia

Si existe un café capaz de llevar el concepto de exclusividad al extremo, probablemente sea el Black Ivory Coffee.

Producido en Tailandia, se elabora a partir de granos de café arábica cultivados en la provincia septentrional de Chiang Rai, que son seleccionados antes de iniciar un proceso bastante fuera de lo convencional.

Los elefantes consumen las cerezas de café como parte de una alimentación que también incluye ingredientes como pastos, bananas y tamarindo. Mientras atraviesan su sistema digestivo se produce un proceso de biofermentación que modifica el grano. Posteriormente, los granos son recuperados, limpiados y procesados antes de llegar finalmente a la taza.

La particularidad del proceso, la selección de los granos y su limitada disponibilidad explican en buena medida su precio.

Y aquí las cifras sorprenden.

En su tienda oficial, Black Ivory Coffee ofrece actualmente formatos que alcanzan los US$1.700 por una libra (unos 454 gramos) y US$3.500 por un kilogramo. Incluso una pequeña presentación de apenas 40 gramos se comercializa por US$170.

No es precisamente el café para preparar medio dormido antes de salir a trabajar.

La propia marca lo presenta como uno de los cafés más raros del mundo y señala que su producción se destina tanto a compradores particulares como a restaurantes y hoteles seleccionados. De hecho, ni siquiera cuenta con una tienda abierta al público en Tailandia.

Para el viajero gastronómico, por tanto, probarlo tiene algo de búsqueda del tesoro: es un producto asociado especialmente al circuito de hotelería y gastronomía de lujo.

¿A qué sabe el Black Ivory Coffee?

Aquí es donde la historia se vuelve más interesante.

La gracia no consiste simplemente en poder contar que se bebió un café que pasó por el sistema digestivo de un elefante.

El proceso de fermentación pretende modificar las características químicas del grano y conseguir un perfil diferente al de un café convencional.

Y, aunque el gusto siempre será subjetivo, precisamente esa combinación de rareza, proceso artesanal, producción extremadamente limitada y narrativa convierte al Black Ivory en una experiencia gastronómica que juega en la misma categoría conceptual de otros productos de lujo: no se paga únicamente por el sabor, sino también por su origen, escasez y experiencia.

Kopi Luwak: el famoso café de civeta de Indonesia

Mucho antes de que el Black Ivory se hiciera conocido internacionalmente, Indonesia ya tenía su propio café procesado por animales.

Su nombre es Kopi Luwak.

“Kopi” significa café en indonesio, mientras que “luwak” es el nombre local utilizado para la civeta de palma asiática, un pequeño mamífero nocturno que habita en diferentes zonas del sudeste asiático.

En su versión tradicional, las civetas que viven libremente alrededor de las plantaciones comen las cerezas maduras del café. El animal digiere la pulpa, pero los granos atraviesan su aparato digestivo prácticamente intactos.

Después son recogidos de sus deposiciones, cuidadosamente lavados, secados, tostados y preparados.

Durante su paso por el sistema digestivo ocurre una fermentación que modifica algunas características del café. La oficina de turismo de Indonesia describe el resultado como un café suave, terroso y con notas que pueden recordar a frutos secos.

La historia, evidentemente, es irresistible.

Y ayudó a transformar al Kopi Luwak en uno de los productos gastronómicos más famosos de Indonesia.

¿Cuánto cuesta probar un Kopi Luwak?

Aquí conviene hacer una precisión: no existe un único precio para el Kopi Luwak.

Su valor cambia enormemente dependiendo del origen, productor, trazabilidad, forma de producción, pureza y lugar donde se compre o consuma.

National Geographic ha documentado precios desde alrededor de US$45 por libra para cafés procedentes de civetas criadas en cautiverio hasta unos US$600 por libra para granos recolectados de animales silvestres, mientras que algunas experiencias internacionales han llegado a ofrecer tazas por valores cercanos a los US$100.

Eso explica por qué durante años ha sido presentado como uno de los cafés más caros del mundo.

Sin embargo, su enorme fama también generó un problema.

La cara polémica del Kopi Luwak

Lo que originalmente ocurría con civetas salvajes que seleccionaban libremente las cerezas de café terminó convirtiéndose, en algunos lugares, en una industria turística.

Y no siempre para bien.

Organizaciones dedicadas al bienestar animal han documentado establecimientos en Indonesia donde las civetas son mantenidas en jaulas y alimentadas con cerezas de café para aumentar la producción.

A eso se suma otro problema: la autenticidad.

El enorme valor comercial del producto ha incentivado la aparición de cafés convencionales vendidos como Kopi Luwak, mezclas que contienen solo una proporción del producto auténtico y café procedente de animales cautivos comercializado como si hubiese sido recolectado de civetas salvajes.

Por eso, si durante un viaje por Bali, Java, Sumatra u otras zonas cafeteras de Indonesia aparece la posibilidad de probarlo, conviene investigar primero su procedencia.

Más que dejarse seducir por un cartel que diga “Kopi Luwak”, vale la pena buscar productores capaces de ofrecer información clara sobre trazabilidad y bienestar animal, evitando especialmente aquellas experiencias turísticas donde las civetas permanecen encerradas únicamente para producir café.

Elefante vs. civeta: dos cafés nacidos de la digestión

Aunque suelen aparecer juntos en las listas de cafés más extravagantes del planeta, Black Ivory y Kopi Luwak no son exactamente lo mismo.

El primero tiene una producción mucho más centralizada y controlada alrededor de una marca específica en Tailandia. El segundo es una categoría de café producida por diferentes agricultores y empresas de Indonesia y otros países del sudeste asiático, por lo que existen enormes diferencias de calidad, precio y procedencia.

Pero ambos comparten la misma fascinante premisa: utilizar procesos biológicos que ocurren dentro del sistema digestivo de un animal como una etapa de fermentación del café.

Y eso los ha convertido en productos capaces de atraer a aficionados al café, viajeros gastronómicos y curiosos dispuestos a pagar precios extraordinarios simplemente por experimentar algo que difícilmente encontrarán en la cafetería de su barrio.

Un Día Internacional del Café histórico

La historia cobra además especial relevancia este 1 de octubre de 2026.

Aunque la Organización Internacional del Café celebra esta fecha globalmente desde hace años, en marzo de 2026 la Asamblea General de Naciones Unidas reconoció oficialmente el 1 de octubre como Día Internacional del Café, destacando la importancia económica, social, cultural y ambiental de una industria que conecta a productores y consumidores alrededor del planeta.

Según Naciones Unidas, alrededor de 25 millones de hogares agrícolas producen cerca del 80% del café mundial, principalmente en países en desarrollo.

Una dimensión enorme detrás de una bebida que para millones de personas forma parte de un ritual cotidiano.

Y quizás esa sea precisamente la gracia de viajar siguiendo los aromas del café.

Porque entre las plantaciones de Indonesia y las montañas del norte de Tailandia, la misma bebida que tomamos cada mañana puede convertirse en cultura, paisaje, gastronomía y experiencia.

Y si lo tuyo no es lo extravagante, también puedes planificar un viaje en torno al café en los cinco destinos que todo amante de esta bebida debe visitar al menos una vez en la vida.

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